Pensamientos pre-Granada 2018

 

Como no podía ser de otra forma, y aunque con pena ya que no puedo estar este año físicamente en el  VI workshop de la RED REMEDIA, sí me gustaría dejar unos “breves” pensamientos que puedan aportar mi granito de arena a Granada 2018. En  estas jornadas que con tanto mimo llevamos organizando y pensando desde 2012, año tras año, y  desde que la red se creó  (información de workshops REMEDIA en el blog). Esta vez la organizan nuestros compañeros de Granada, comandados por uno de los fundadores de esta “ideaca” de Red REMEDIA (David Yañez-Ruiz, EEZ-CSIC) y co-coordinado por los compis de la Universidad de Granada.

Espero y deseo que con este nuevo workshop podamos avanzar en los temas que teníamos más rezagados y afianzar todos aquellos puntos que se habían logrado hasta ahora. Me consta que hay nuevas y buenas ideas a debatir sobre la RED REMEDIA. Aprovechen Granada para empezar nuevas colaboraciones y sobre todo re-abrir el melón de la multidisciplinariedad.

En mi caso este año me coincide el workshop RED REMEDIA con la tercera reunión de autores principales del “Informe sobre el Refinamiento 2019 para las Directrices/metodología del IPCC de 2006 para los Inventarios Nacionales de GEI”. Vamos, la metodología que todos los países se tienen que basar para compilar los inventarios nacionales de GEI. En este caso participo como autor principal de los bloques de ganadería (Capítulo 10) y emisiones de N2O procedentes de los suelos agrícolas (Capítulo 11). Así, he programado esta entrada mientras estoy  ”a la limonada” bien “cerquita” en Cairns (Australia) inmerso en unas intensas jornadas de trabajo. Siguiendo el espíritu REMEDIA que comenzamos ya hace unos años,  dejo, desde la distancia física pero no sentimental, algo de “chicha” para el debate estos dos días próximos en Granada.

Hace un mes o así, en conversaciones con Salva Calvet, Jordi Doltra, Jose Luis Vicente y María Luz Cayuela me vine arriba tras unos emails y me medio-comprometí en hacer una entrada en el blog sobre la controversia que se había creado a nivel científico sobre el potencial y realismo de la iniciativa 4xmil.  Después de unas semanas muy intensas, por ejemplo co-coordinando con Jorge Alvaro-Fuentes el curso  en IAMZ sobre EVALUACIÓN Y MITIGACIÓN DE LAS EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO EN AGRICULTURA: CONCEPTOS, MÉTODOS Y HERRAMIENTAS DE SIMULACIÓN , se me enfrió un poco la sesera y dejé un poquito esta idea de la entrada en el cajón. Así hasta que “el maldito grupo de Big5REMEDIA whatssapp” empezó a escupir ocurrencias, planes y demás detalles sobre lo que venía en Granada y que yo me iba a perder. De esta tonta manera se me ha ocurrido empezar esta entrada y acabarla mientras estoy en tránsito y pasando una cantidad importante de horas en aeropuertos.

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Para rematarla se me ocurrió que con un tema me quedaría corto y entre los muchos que creo que están ahora mismo en el aire escogí otro tema adicional en el que no profundizaré pero que venimos debatiendo desde hace años y está sin duda en el debate científico mundial y que pienso que la RED REMEDIA debiera seguir siendo un  buen marco para hablar e incluso llegar a ciertas conclusiones sobre estos temas candentes. Así los 2 temas propuestos son:

(i) Como venía adelantando: el secuestro de carbono en los suelos o en los sistemas forestales (emisiones negativas) como única estrategia política clara para la mitigación del cambio climático en la agricultura.

(ii) el cambio en nuestras dietas. El foco en la reducción del consumo de carne.

El asunto de las emisiones negativas está tomando un cariz político-estratégico muy interesante. Hay voces que alertan que apoyar nuestra estrategia de mitigación del cambio climático casi de forma prioritaria en las emisiones negativas le concede a la industria fósil un balón de oxígeno. Es más atractivo políticamente invertir en una tecnología costo-eficiente mañana que plantear un cambio estructural de modelo de civilización hoy. Prof Kevin Anderson (Tyndall Centre For Climate Change Research) alerta en el siguiente video de la estrategia basada principalmente en tecnologías para conseguir emisiones negativas y no tanto en mitigación de emisiones actuales.

“Los informes del IPCC alertan de que para tener una buena probabilidad de no superar los 2º C, debemos reducir las emisiones entre un 40-70% hacia 2050, para luego llegar a una descarbonización absoluta a final de siglo. Sin embargo, el Acuerdo de París no establece un tope de emisiones que no debemos sobrepasar, ni tampoco un % de reducción al que nos debemos comprometer. En su lugar plantea el objetivo de llegar a un equilibrio entre lo que se emite y lo que se absorbe. Dicho de otro modo, el Acuerdo de París permite que emitamos CO2 por encima, siempre y cuando nos comprometamos a recapturarlo después desde la atmósfera. ¿Como hacerlo? Precisamente, mediante las llamadas emisiones negativas. El problema es que las posibilidades de hacer esto se asientan fuertemente en tecnologías que a día de hoy son pura especulación y que, aun pudiendo convertirse algún día en realidad, anuncian una serie de riesgos en absoluto desdeñables.” (Adaptado de este interesante artículo de prensa escrito por Samuel Martín Sosa-Rodríguez en diario.es).

También la red FCRN publicó un artículo muy interesante sobre el peligro que entraña este sesgo casi único por las medidas de emisiones negativas: https://fcrn.org.uk/research-library/negative-emission-technologies-what-role-meeting-paris-agreement-targets

Dentro de estas emisiones negativas también se encuentran aquellos sumideros de C que se producen en la agricultura a través de prácticas que fomentan el secuestro del Carbono orgánico en el suelo. Esta estrategia ya hemos comentado anteriormente en el blog que tiene un valor considerable en cuanto a mitigación del cambio climático. También hemos querido informar en el blog sobre la pobre utilización, pensamos que, por ignorancia, de las evidencias científicas que nos indican que:

Vinculado con el secuestro de C en suelo también aquí en el blog hemos hablado de la iniciativa 4xmil.  ¿En que se basa la iniciativa 4 x 1000? Lo podemos ver de forma ilustrativa en el siguiente video:

Hay algunas voces científicas que últimamente han publicado artículos críticos con la iniciativa indicando la falta de rigor y realismo en la estimación sobre el potencial verdadero de las prácticas/tecnologías que pueden hacer secuestrar carbono. Además, introducen el debate científico-político sobre si el fin de conseguir de forma indirecta el loable y suficiente objetivo de mejorar la calidad del suelo a través del incremento de la materia orgánica del mismo se justifica que, para ello, tengamos que introducir un objetivo principal de mitigación de cambio climático que en su opinión no es realista en las cantidades estimadas de C secuestrado. En España, por ejemplo, un país con niveles de materia orgánica en suelo muy bajos en su zona mediterránea cualquier estrategia política que favorezca técnicas de manejo que incrementen la concentración de C en suelos sigue siendo interesante, aunque la acumulación de C en suelo estuviera por debajo del estimado incremento del 4 x mil en C en suelo. Además conviene no olvidar que la iniciativa 4xmil también tiene como objetivos: adaptar la agricultura al cambio climático a través de la mejora del estado de nuestros suelos y mejorar la productividad agraria.

Algunos de los resultados en España para ver la evolución en el tiempo a la larga están basados en estudios de modelización (e.g. Alvaro-Fuentes et al., 2009; Alvaro-Fuentes et al., 2011; Alvaro-Fuentes et al., 2012;  Prada et al., 2016, Segura et al., 2016; Pardo et al., 2017; Jebari et al., 2018Aguilera et al., 2018)  y tienen una incertidumbre grande asociada a la falta de información basada en experimentos de larga duración. Sin experimentos de larga duración en zonas mediterráneas en España es de cualquier forma complicado concluir, creo yo, y ahí debiéramos tener un foco de debate en la RED REMEDIA, que las dinámicas y procesos del carbono en suelo en latitudes más al norte (que es donde se ha generado la mayor parte de la información científica basada en experimentos de larga duración) son inherentemente y en principio muy distintas a las que ocurren en nuestra zona agroclimática mediterránea.

Algunos trabajos científicos que si bien apoyan toda iniciativa político-estratégica que vaya encaminada a aumentar el C en el suelo también critican, por diferentes motivos, algunos puntos científicos específicos de la idea detrás del 4×1000:

Lugato et al. (2018). Nature Climate Change. El potencial de mitigación a través del secuestro de C ignora los efectos secundarios negativos que un incremento de C disponible en el suelo puede tener sobre la aceleración del proceso de desnitrificación y el incremento de emisiones de óxido de nitroso (N2O)

Van Groenigen et al (2017). Environ. Sci. Technol. Estos investigadores cuestionan estequiométricamente (N y C) que sea posible llevar a cabo la estima del 4 x 1000.

Poulton et al. (2018) Global Change Biology. En este estudio y basándose en la información de los experimentos de larga duración de Rothamsted (desde 1843) se explican las limitaciones para llegar a conseguir este incremento de 0.4% en C anual en 20 años.

 

Dentro del segundo tema elegido. La reducción en el consumo de carne en los paises desarrollados se ha puesto en el foco en numerosas ocasiones (e.g. Smith et al., 2008Garnet, 2011; Bellarby et al., 2012Hedenus et al., 2014; Lassaletta et al., 2016ab; Garcia-Gonzalez, 2017; Van de Ven et al., 2017Doelman et al., 2018 Smith et al., 2018 ; Ritchie et al., 2018; Frank et al., 2018) como una de las principales medidas de mitigación de tipo estructural.

Más aun, el tema está llegando a la sociedad y diferentes agentes de ámbitos y sesgos dispares están abriendo actividades para la concienciación en este ámbito. Como hace Greenpeace en su reciente campaña “Less is More” apoyando esa reducción en el consumo de productos provenientes de la ganadería como medida de mitigación del cambio climático (entre otros problemas medioambientales).

Slide1  Y donde creo que han producido un informe con una infografía visual muy potente basandose en la parte del diagnostico, al menos, en fuentes científicas de cierto prestigio (e.g. nuestro colega Pete Smith aparece en el prefacio del documentos que acompaña la campaña (Doc1, Doc2).  ¿Puede y debe la RED REMEDIA debatir sobre ciencia en base a campañas de este tipo?

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En otro ámbito, en el sector ganadero, se están dando pasos muy interesantes. Por ejemplo,  la asociación de productores de vacuno de carne en España ASOPROVAC ha tomado una actitud activa en el tema de la mitigaciòn del cambio climático. ASOPROVAC participa en el proyecto LIFE BEEF CARBON. El proyecto LIFE BEEF CARBON tiene como objetivo mejorar las emisiones de gases de efecto invernadero. Identificar, demostrar y difundir buenas prácticas innovadoras en granja para reducir significativamente la huella de carbono del vacuno en un 15% de aquí a 2025.

Mi opinión sobre la campaña de Greenpeace, por ejemplo , y yo me mojo un poco aquí, es que si bien coincido con gran parte del diagnóstico, no lo hago con todas las soluciones que se  proponen.  Como casi todas las problemáticas que trata de solucionar la RED REMEDIA hay un componente de complejidad muy grande.  Sin abordar un cambio integral en nuestra forma de entender nuestra forma de vida me parece complicado plantear grandes cambios drásticos en un tema como la dieta (o en la producción ganadera) de forma aislada. Las contradicciones personales (como menos carne, luego puedo viajar más en avión) y los efectos rebotes (quiero un sistema agroalimentario más ecológico pero sin aumentar la fertilización de síntesis y con una reducción drástica de la ganadería) son meros ejemplos de la potencial inefectividad de una estrategia única.

Sobre el proyecto de ASOPROVAC entiendo que es una muy buena iniciativa y según me consta es probable que estén en el congreso seguramente hablando de este proyecto. Es muy bueno que el sector se aproxime por REMEDIA para aportar su experiencia y conocer las últimas novedades en la ciencia alrededor de la lucha del cambio climático en el sector agroforestal. Me consta personalmente que ven con mucho interés nuestra actividad porque consideran que puede ser util para hacer frente a parte de sus retos en lo que tiene que ver con el medio ambiente.

En cuanto al fondo del asunto, algunos sistemas ganaderos producen más bienes y servicios que sólo alimentación y fibra. No es lo mismo un sistema ganadero que se basa en el consumo de un forraje o pasto que proviene de zonas donde sólo podría haber ese forraje o pasto, que una ganadería que se alimenta de alimentos (e.g. piensos) que podrían ser fácilmente utilizados directamente por el hombre. Tampoco es lo mismo que unos ingredientes provengan de tierras donde siempre se dio agricultura que de otros ingredientes que provengan de zonas donde se haya producido un cambio radical en el uso del suelo (e.g. bosques tropicales).

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La cosa se complica, cuando dentro de los sistemas ganaderos que podemos considerar como homogeneos, por ejemplo basandonos en su intensividad, nos encontramos cuando estudiamos casos de estudio de explotaciones comerciales, que hay granjas dentro de dichas explotaciones que difieren como el día  a la noche en sus impactos medioambientales (i.e huella de C) o en su parte referente a su viabilidad económica. En algunos de los casos, además, hay explotaciones donde pueden resultar ser mejores para la huella de C pero igual peores para la contaminación difusa en aguas o emisiones de amoniaco. En la huella hídrica o de superficie tampoco es igual emplear 1 L de agua en el ciclo de producción de un producto ganadero en un lugar donde llueve mucho (frente a un lugar semi-árido), ni tampoco tiene la misma importancia si una producción ha demandado el uso de 1 ha de tierra en zona fertil frente a otro que lo hace en 1 ha de una zona marginal.

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Ejemplo ilustrativo donde se comparan los resultados relativos en diferentes parámetros medioambientales y socio-económicos de 2 explotaciones de vacuno de leche intensivos en Bizkaia. De una muestra de 35 explotaciones se está comparando los resultados de la explotación con mejor huella de C frente a la explotación con peor huella. Los valores en cada eje (cada parámetro) que se aproximan más al centro significan una mejor sostenibilidad de la explotación en dicho parámetro  (Mas et al., 2016).

Luego hay quien además puede utilizar el argumento nutricional, donde hay voces que aducen que 1 kg de proteina animal aporta cosas distintas a la de un producto vegetal.

Las soluciones quizás tuvieran que ir por caminos donde nos aseguramos la superviviencia del sector rural, una producción de mejor calidad  y seguramente un consumo, por tanto, de menos cantidad (aunque no sólo de productos provenientes de la ganadería, sino de todos aquellos productos que representan un valor nutricional mínimo o incluso que favorecen un desequilibrio en la dieta) pero de más calidad en los países donde tenemos problemas de excedente de consumo calórico y proteico. Y sin olvidarnos de que hay que favorecer la nutrición en aquellos países donde el problema es el déficit nutricional.

Sin más dejo estas dos reflexiones para el debate, deseando que los dos días en Granada sean lo mas fructíferos posibles…

Agustin del Prado (Basque Centre For Climate Change)

 

 

 

 

 

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El IPCC busca expertos revisores para el “Informe Especial sobre el Calentamiento Global de 1.5 °C.”

En la 21ª Conferencia de  las  Partes  (COP21), en  la  Convención  Marco  de  las  Naciones  Unidas  sobre  el  Cambio  Climático, celebrada en París en diciembre de 2015, se estableció la meta de limitar el calentamiento global por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento a 1,5 °C. En esta misma conferencia los gobiernos solicitaron al IPCC un informe especial sobre el calentamiento global de 1,5 °C.

Los autores están ahora trabajando en un primer borrador [First Order Draft (FOD)] del informe especial, que estará disponible para revisión del 31 de Julio al 24 de Septiembre de 2017. La revisión por expertos del FOD es un elemento clave en el proceso de evaluación del IPCC. La finalidad de esta revisión es asegurar que el informe proporciona una evaluación completa y equilibrada de los últimos hallazgos científicos. Según los procedimientos del IPCC, la revisión por expertos debe ser un proceso objetivo, abierto y transparente, con una amplia circulación que incluya el mayor número de expertos independientes posible. El objetivo es reunir un grupo con un amplio abanico de experiencia, visión y representación geográfica.

Se anima ahora a los gobiernos y las organizaciones observadoras a buscar expertos adicionales para participar en el proceso de revisión del FOD.

Para registrarse y nominarse como potencial experto revisor, se puede hacer a través del portal del IPCC hasta el 17 de Septiembre de 2017:

https://www.ipcc.ch/apps/comments/sr15/fod/register.php

Información adicional sobre el rol de los expertos evaluadores está disponible en el Anexo 1 del Apendix A del documento “Principles Governing IPCC Work”. En el siguiente link también se puede ver información sobre el proceso de revisión: https://www.ipcc.ch/report/sr15/pdf/information_note_expert_review.pdf

Como resumen, la revisión del FOD comienza el 31 de Julio y finaliza el 24 de Septiembre de 2017 y es una revisión de expertos solamente. La revisión por parte de expertos y gobiernos del segundo borrador se realizará en 2018 (9 Enero-25 de Febrero).

 

 

 

 

 

Primera Reunión en Bilbao de Autores para la mejora de los Inventarios Nacionales de los Gases de Efecto Invernadero del IPCC (7-14 Junio)


Más de 190 expertos se reunirán en Bilbao los días 7-14 de junio para comenzar a trabajar en un nuevo Informe Metodológico con el fin de actualizar las directrices que utilizan los países miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático para medir las absorciones y las emisiones de gases de efecto invernadero y así adecuarlas a los nuevos requisitos del Acuerdo de París de 2015.

En la reunión, se iniciará la preparación del nuevo Informe Perfeccionamiento de 2019 de las Directrices de 2006 del IPCC para realizar los Inventarios Nacionales de los Gases de Efecto Invernadero (Perfeccionamiento de 2019). Concretamente, los expertos elaborarán los esquemas de los capítulos, asignarán las tareas entre los Autores Principales y decidirán los hitos entre esta y la Segunda Reunión de Autores Principales, que se celebrará en septiembre de este año. Después de dos reuniones que se celebrarán en 2018, se prevé finalizar el Perfeccionamiento de 2019, aprobarlo y aceptarlo en la Sesión Plenaria del IPCC de mayo de 2019.

“La Agencia o el Grupo de Expertos (Task Force) del IPCC sobre los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero concluyó que las Directrices de 2006 del IPCC siguen constituyendo una base metodológica técnicamente sólida para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero. No obstante, para conservar su validez científica, hace falta aplicar algunas mejoras o perfeccionamientos teniendo en cuenta los avances científicos y otros avances técnicos que han madurado suficientemente desde 2006. Por tanto, el IPCC ha decidido elaborar este nuevo Informe Metodológico para perfeccionar las Directrices de 2006 del IPCC que se titula Perfeccionamiento de 2019 de las Directrices de 2006 del IPCC para realizar los Inventarios Nacionales de los Gases de Efecto Invernadero (Perfeccionamiento de 2019)”, ha señalado Kiyoto Tanabe, Copresidente del Grupo de Expertos del IPCC sobre los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero.

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La reunión está coorganizada por el BC3 (Basque Centre for Climate Change) y cuenta con la colaboración del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, la Universidad del País Vasco y la Oficina Española de Cambio Climático.

María José Sanz, directora científica del BC3, ha comentado que el Perfeccionamiento de 2019 ofrecerá a todos los países un marco común que permita avanzar en los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París. “La ciencia debe aportar para generar certidumbre y orientación, como una contribución esencial para la acción política”, ha señalado. “La elección de Bilbao como sede para esta importante reunión supone un gran reconocimiento”.

El objetivo del Perfeccionamiento de 2019 es:

  • proporcionar una base científica sólida y actualizada que sirva para preparar y mejorar continuamente los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero;
  • no revisar las Directrices de 2006 del IPCC sino actualizarlas, complementarlas y reelaborarlas allá donde se hayan localizado lagunas o información científica obsoleta.

El formato y estructura serán idénticos a las Directrices de 2006 del IPCC (es decir, Capítulo de Información General y 5 Volúmenes) con el fin de que los recopiladores de inventarios utilicen más fácilmente el Perfeccionamiento de 2019 junto con las Directrices de 2006 del IPCC.

Información completa: Link IPCC

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La RED REMEDIA estará representada en el volumen correspondiente a la Agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra (AFOLU, siglas en inglés) a través de Maria Jose Sanz (Coordinadora Autor Principal) y Agustin del Prado (Autor Principal). La RED REMEDIA tiene dentro de sus objetivos el trabajo para la mejora de los inventarios de GEI en el sector AFOLU y para ello tiene un grupo de trabajo específico sobre inventarios coordinado por Fernando Estellés y Pilar Merino. Más información aquíhttps://redremedia.wordpress.com/grupos-de-trabajo/inventarios/

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Siglas, futuro y cambio climático

Si predecir los efectos y la magnitud del cambio climático en el futuro es complicado, predecir cómo nos vamos a comportar en el futuro los seres humanos para mitigarlo o adaptarnos es más bien asunto de bola de cristal. Por eso dentro del marco del IPCC (la comisión internacional de científicos que se dedican a evaluar el estado de la cuestión del conocimiento sobre el cambio climático) se han creado escenarios de futuro de referencia para que sirvan como base para estudiar impactos del cambio climático y su magnitud.  Son los Representative Concentration Pathways y los Shared Socio-economic Pathways, RCP y SSP por sus siglas en inglés.

RCP- el alcance del cambio climático (más información en van Vuuren et al. 2011)

Los RCP representan diferentes escenarios de intromisión de los gases de efecto invernadero (GEI) en el balance del calor que entra y sale en el sistema troposfera-superficie de la Tierra. Este flujo de calor se llama “radiative forcing” y le afectan factores tanto naturales como antropogénicos. Por ejemplo, aumenta si aumentan las concentraciones de gases de efecto invernadero y también cambia según la incidencia de la luz solar en el planeta o por cambios que afectan la energía absorbida por la superficie de la tierra (por cambio de uso del suelo, por ejemplo). Para los escenarios se utilizan los valores de radiative forcing relativos a las condiciones preindustriales (1750), no incluye albedo o polvo y se expresa en Watts por metro cuadrado (W/m2).

¿Por qué se utiliza este concepto y no otro más conocido como la concentración de CO2 para definir los escenarios?: La verdad es que las trayectorias de los escenarios son muy parecidas a las concentraciones atmosféricas de CO2 (Figura 1), porque de todos los factores que aumentan el radiative forcing son los gases de efecto invernadero los que más peso tienen y dentro de ellos, el CO2. Los científicos del IPCC utilizan el concepto de “radiative forcing” porque al incluir todos los factores es más exacto y más útil para aplicarlo en los modelos de convección atmosférica.

En total hay cuatro escenarios RCP y cada uno corresponde al radiative forcing proyectado para final del siglo XXI: 2.6, 4.5, 6 y 8.5 W/m2. El escenario de 2.6 es en el que menos aumenta la temperatura, el de 8.5 el que más. Para más detalles, la NASA ha elaborado unos espectaculares mapas globales de variación de temperatura en base a estos cuatro RCPs.

La gracia de estos escenarios es que no sólo han estado trabajando en ellos expertos en dinámica atmosférica sino de otras muchas disciplinas y han utilizados modelos que integran otras variables además de la atmosférica para definir sus características. No se trataba de hacer una predicción, sino unos escenarios con una lógica interna compartida para poder trabajar como base para hacer simulaciones de magnitudes de impacto, políticas de mitigación etc. Para hacernos una idea el RCP2.6 lo simularon teniendo en cuenta la implementación activa y global de políticas de mitigación, mientras que en el RCP8.5 no hay ni una. Los otros dos escenarios son situaciones intermedias. Población y consumo de energía fósil son otras de las variables de entrada que se tuvieron en cuenta.

El resultado de todo este trabajo es el que se puede ver en la figura 1. Los modelos dan información de los tres principales factores que influyen en el radiative forcing:

  1. Emisiones de gases de efecto invernadero, por ejemplo, la concentración atmosférica de CO2, como en la figura 1.
  2. Contaminación atmosférica (SO2, NOx, etc), que disminuye paralelamente en todos los escenarios, aunque en menor medida en el 8.5.
  3. Usos del suelo, en 2.6 se intensifica y se aumenta la superficie para producir agrocombustibles, mientras que en el 8.5 el aumento de superficie cultivada es proporcional al aumento poblacional. Rompiendo la dinámica que llevaban hasta ahora, en los escenarios intermedios se consideran reducciones del área agrícola y aumento de la superficie forestal.

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Figura 1. Tendencias del radiative forcing (izquierda) según el escenario de RCP. Concentración atmosférica de CO2 (derecha) según el escenario de RCP.  Fuente: adaptado de van Vuuren et al. (2011).

Dentro de la lógica interna de los escenarios la variable que principalmente determina la trayectoria del radiative forcing es el consumo de combustibles fósiles. En la figura 1 se observa cómo el radiative forcing disminuye en algunos de ellos, ¿quiere decir esto que en los escenarios de futuro se contempla reducción del consumo de combustibles fósiles? La respuesta es no, sólo un poco en el escenario RCP2.6. La disminución del radiative forcing (y de la concentración de CO2) en los escenarios 2.6, 4.5 y 6 tiene que ver con que en el diseño de los escenarios se han incluido sistemas de captación y almacén de carbono. Hay mucha controversia con el desarrollo de estos sistemas a gran escala porque compiten con recursos (tierra, agua, capacidad de almacenaje, costes), con la seguridad alimentaria, con la biodiversidad e incluso con otras medidas de mitigación. Además, el éxito de estas medidas es incierto y entraña muchos riesgos (Fuss et al. 2014).

Es importante entender que los escenarios no son predicciones, sino el resultado de resumir las miríadas de escenarios de cambio climático que aparecen en la literatura. Esta es precisamente la función del IPCC, revisar la literatura científica sobre cambio climático, resumirla y publicarla en unos informes que representan el estado de la cuestión científico del momento en que se hizo la revisión. Estas revisiones se hacen cada cinco o seis años. Así que puede ser que con el tiempo (no mucho) el RCP2.6 se vea como muy optimista y el 8.5 como el más probable si todo sigue igual.

SSP- futuros socioeconómicos (más información en O’Neill et al. 2017)

Los desafíos para la implementación de medidas de adaptación y mitigación dependen de las características de la sociedad. ¿Cómo saber qué tipo de sociedad tendrá que enfrentarse a al cambio climático? ¿Qué medidas de adaptación considerará aceptables? ¿Cuántos recursos dedicará a frenar las emisiones? Para reflejar la magnitud del desafío de adaptarse y mitigar el cambio climático según el perfil socioeconómico de la sociedad también se han creado escenarios, los Shared Socio-economic Pathways (SSP). Estos escenarios se refieren únicamente a las características socioeconómicas de la sociedad, las relacionadas con el clima están exentas.  Por ejemplo, no va a adaptarse y mitigar el cambio climático de la misma manera una sociedad igualitaria, cooperativa y con grandes inversiones en fuentes de energía renovables (SSP1) que una sociedad desigual, cerrada y cuya principal fuente de energía sean los combustibles fósiles (SSP3).

Así como los RCPs son de naturaleza cuantitativa, los SSP son cualitativos. Son narrativas de diferentes alternativas de futuro, es decir, una especie de guiones de película que dan la pauta del comportamiento de los factores que dificultan o facilitan la adaptación y la mitigación. Estos factores tienen que ver con el crecimiento económico, la integración regional, la sostenibilidad social (equidad y governanza) y la sostenibilidad ambiental (conciencia ambiental y estilos de vida). La figura 2 representa de manera esquemática los SSPs respecto a la dificultad de la sociedad para adaptarse o mitigar el cambio climático.

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Figura 2. Los cinco SPPs representando las diferentes combinaciones de desafíos para adaptarse o mitigar el cambio climático. Fuente: adaptado y traducido de O’Neill et al. (2017).

El argumento de cada escenario es el siguiente:

SSP1. Tecnologías respetuosas con el medio ambiente, energías renovables, instituciones que facilitan la cooperación internacional, baja demanda energética. Mejora del bienestar humano, flexibilidad institucional a todos los niveles.

SSP2. Desarrollo moderado como tendencia global aunque muy desigual entre e inter países.

SSP3. Desarrollo y conciencia ambiental limitados. El crecimiento de la población se estanca en países desarrollados. Dependencia de combustibles fósiles, lento cambio técnico y dificultad para conseguir cooperación internacional. Desarrollo humano limitado, bajo crecimiento de rentas, falta de instituciones efectivas (sobre todo para actuar entre regiones).

 SSP4. Desarrollo de  tecnologías low-carbon y una sociedad internacional bien integrada que permite su generalización. Políticas ambientales centradas en problemáticas locales en las áreas de nivel de renta medio-alto y grandes proporciones de población con niveles bajos de desarrollo y con difícil acceso a instituciones que lidien con estrés ambiental o económico.

SSP5. Fuerte dependencia de combustibles fósiles y falta de conciencia ambiental global. Desarrollo humano alto, crecimiento económico e infraestructuras potentes.

El objetivo de estos SSPs no es la comunicación entre científicos y políticos, sino que en combinación con los RCPs, sirvan como una herramienta para la comunidad científica, algo así como un marco común de referencia que puede ser actualizado, para poder llevar a cabo análisis integrados que sean de utilidad para el desarrollo de políticas climáticas. Por ejemplo, si quisiéramos hacer escenarios de medidas de adaptación de subida del nivel del mar, en el SPP1 contemplaríamos la opción de recuperar los ecosistemas de marismas, mientras que en el SPP3 como mucho contemplaríamos un muro en la costa y que las rentas más altas se irían a vivir a las cimas de las montañas y tocarían madera…

Además de los RCPs y los SSPs, se están desarrollando los representative agricultural pathways (RAPs), que están centrados en los impactos del cambio climático en la agricultura. Así que es posible que dentro de poco me vea escribiendo un post parecido a este…

Para acabar, estos escenarios están hechos por y para ser usados por modelizadores. Un modelizador es un investigador que hace experimentos sin un laboratorio. Tiene un mundo artificial (un modelo) lleno de efectos (ecuaciones) que interaccionan entre sí. Para hacer funcionar los modelos y experimentar con ellos hace falta tomar muchas decisiones, así que trabajos como el diseño de estos escenarios, aunque no son perfectos, son un paso para la transparencia del proceso.

Que tantos científicos hayan conseguido ponerse de acuerdo en un marco de análisis no es nada corriente y seguro que el esfuerzo ha sido enorme. Este es el pensamiento esperanzador que contrasta con la inquietud de observar los escenarios de las figuras 1 y 2 porque, aunque no sean para predecir el futuro, no puedo evitar preguntarme ¿cuál será el más probable?

Fuss, Sabine, Josep G. Canadell, Glen P. Peters, Massimo Tavoni, Robbie M. Andrew, Philippe Ciais, Robert B. Jackson, et al. 2014. «Betting on negative emissions». Nature Climate Change 4 (10): 850-53. doi:10.1038/nclimate2392.

O’Neill, Brian C., Elmar Kriegler, Kristie L. Ebi, Eric Kemp-Benedict, Keywan Riahi, Dale S. Rothman, Bas J. van Ruijven, et al. 2017. «The Roads Ahead: Narratives for Shared Socioeconomic Pathways Describing World Futures in the 21st Century». Global Environmental Change 42 (enero): 169-80. doi:10.1016/j.gloenvcha.2015.01.004.

Vuuren, Detlef P. van, Jae Edmonds, Mikiko Kainuma, Keywan Riahi, Allison Thomson, Kathy Hibbard, George C. Hurtt, et al. 2011. «The Representative Concentration Pathways: An Overview». Climatic Change 109 (1-2): 5-31. doi:10.1007/s10584-011-0148-z.

Dónde encontrar la base de datos de RCPs http://www.iiasa.ac.at/web-apps/tnt/RcpDb/

Dónde encontrar la base de datos de SPPs https://tntcat.iiasa.ac.at/SspDb/dsd?Action=htmlpage&page=about

Elena Galán del Castillo (Basque Centre For Climate Change, BC3)

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