Un grupo de investigador@s llama a reducir el consumo de productos de origen animal en las cantinas públicas

Con motivo de las cumbres del Pacto de Milán y de Alcaldes de C40 que se celebran durante esta semana en Montpellier y Copenhague respectivamente, un grupo de investigadores lanzan un llamamiento para el incremento de la cantidad de productos de origen vegetal y la reducción de los de origen animal que se sirven en las cantinas públicas.

La carta será entregada al final de esta semana a l@s alcaldesas y alcaldes de las ciudades que participan en dichas cumbres, y está abierta para su firma por otr@s investigador@s que quieran apoyar la iniciativa.

Toda la información está disponible en el siguiente enlace:

https://scientists4lessmeat.org/#1565644523722-515df62d-29d6

Una reflexión sobre el problema del cambio climático y el papel de la agricultura y forestamiento/reforestamiento en la mitigación del efecto invernadero

Origen de la problemática ambiental

Hoy en día entendemos que en cuanto el ser humano era un nómada, cazador y pescador, viviendo en completo equilibrio con el medio ambiente, su influencia en el medio ambiente era nula. Mas el día que descubre que de la semilla del fruto que consumía brotaba una planta que daba el fruto que lo alimentaba, comienza a plantar y se puede decir que así nace la agricultura, y el inicio de la vida en sociedad. Así, para alimentar la creciente población fue necesario de la deforestación para descubrir tierras para expandir los cultivos. Se podría decir que con la deforestación para desarrollar la agricultura, que devuelve para la atmosfera el CO2 fijado por la fotosíntesis durante milenios de años formando la exuberante biomasa vegetal, con más de 40%C en la masa seca. Durante algunos miles de años, desde las civilizaciones antiguas, la agricultura se desarrolló en suelos fértiles, generalmente en los deltas de los ríos, donde se depositaban los sedimentos productos de la erosión de los suelos transportados por los ríos. Se puede decir que la erosión jugó un papel importante ayudando a la fertilización de los suelos de las inmensas áreas que sustentaron la humanidad. Se llegó al momento del agotamiento o severa disminución de áreas con suelos fértiles, especialmente en los trópicos, y junto con ello se acentuó la pobreza y el hambre, llegando al punto al inicio de los años sesenta, cuando más de 50 millones de personas estaban condenadas a morir por falta de alimentos, especialmente en Asia. Por esa época, no habiendo más solución viable al problema, se pensaba que los pueblos localizados en suelos pobres (baja fertilidad) estaban condenados a ser pobres o miserables, pero afortunadamente luego se descubrió la solución, la corrección de la fertilidad de los suelos agrícolas, la llamada Revolución Verde, que discutiremos después.

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Impactos nutricionales e hídricos del desvío de la dieta española actual respecto a la Mediterránea

La demanda mundial de alimentos está aumentando y cambiando rápidamente debido a múltiples factores, entre los que se incluyen el crecimiento de la población, los cambios en la dieta o el desarrollo económico. La mejora de la sostenibilidad del sistema agro-alimentario es una prioridad a nivel mundial, aunque muchos de los esfuerzos que se han realizado durante las últimas décadas se han centrado únicamente en el lado de la producción y la cadena de suministro, como el aumento de la productividad agrícola o las hectáreas cultivadas.

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La red de observación meteorológica GuMNet como laboratorio del clima en alta montaña

La observación meteorológica y la monitorización de variables de atmósfera es fundamental para analizar el estado de la misma y poder hacer un buen pronóstico a corto plazo, pero si se dispone además de series más largas en el tiempo, su utilidad se extiende al análisis del clima, algo muy interesante en el contexto actual de cambio climático. La iniciativa GuMNet (del inglés, Guadarrama Monitoring Network) nació con la idea de llevar un registro de esas variables de atmósfera y también de suelo y subsuelo en la Sierra de Guadarrama, una de las sierras que conforman el Sistema Central, en el centro de la Península Ibérica.

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Los cultivos cubierta para reducir el riesgo de lixiviación: evaluación en diferentes escenarios climáticos

La contaminación de acuíferos tiene como principal causante el aumento de los niveles de nutrientes procedentes de la actividad agrícola, debidos en parte a la lixiviación de nitratos. Además de representar unas pérdidas económicas para el agricultor, este proceso supone un deterioro de la calidad del agua que implica preocupantes consecuencias ambientales y un riesgo potencial para la salud.

En rotaciones anuales, el riesgo de lavado puede ser particularmente elevado en otoño – coincidiendo con eventos de lluvia – tras la cosecha de cultivos de verano que dejan una gran cantidad de nitratos en el suelo. Una estrategia interesante para afrontar este problema es el uso de cultivos cubierta, en sustitución del periodo de barbecho. Entre sus múltiples beneficios destaca su habilidad para reciclar nutrientes. Esta capacidad va a contribuir a una mejora de la calidad del agua y a una mayor eficiencia del uso del N en las rotaciones. En definitiva: a un incremento en la sostenibilidad del sistema. Esta habilidad para “atrapar” nutrientes – motivo por el cual estos cultivos también son conocidos como cultivos captura – ha sido reportada en muchos estudios. Sin embargo, la realidad es que a pesar de este y otros fenomenales beneficios, el uso de cubiertas vegetales en regiones semiáridas aún no está muy extendido, debido en parte al miedo a una posible competencia con el cultivo comercial posterior por los recursos. Frente a esta limitación, el manejo, y en concreto la fecha de terminación en la que decidimos poner fin a nuestra cubierta en primavera, ha demostrado ser una herramienta influyente para maximizar sus beneficios, y al mismo tiempo disminuir dicho riesgo de competencia por el agua y nutrientes.

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¿Y qué les preocupa a los ganaderos en extensivo?

En repetidas ocasiones se habla de la importancia de la ganadería extensiva para la conservación del medio ambiente, la protección de la biodiversidad y la prevención de incendios; la conservación del patrimonio natural, la fijación de población, el desarrollo rural y la gestión del territorio.  Y pese a que la ganadería extensiva es capaz de proveernos de estos bienes públicos, el número de explotaciones se encuentra en una situación de caída continuada (MAPA, 2015). Hablemos por ejemplo del sector del ovino de carne en extensivo.



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JORNADA DE PRESENTACIÓN DE RESULTADOS INFOADAPTA-AGRI II

La adaptación del sector agroganadero al cambio climático, que ya fue un eje fundamental del VI WORKSHOP de REMEDIA (Granada, 2018), es ya considerada como un objetivo crucial de las políticas medioambientales y climáticas en nuestro país, que será especialmente vulnerable (al igual que otros de la cuenca Mediterránea o de climas semiáridos) a las consecuencias del cambio climático. Es por ello por lo que la innovación e investigación en relación a la producción agrícola y ganadera deben centrarse en ambas “patas” (mitigación y adaptación) de la lucha contra el cambio climático, de cara a garantizar la sostenibilidad de nuestro sector productor.

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Invitación a participar en la campaña de concienciación #YoClimACTuo

Contribuyendo a otras líneas de actuación del proyecto ClimACT (que detallamos más abajo), desde el Ciemat hemos lanzado este challenge en redes sociales (Instagram, Facebook, Twitter). Consiste en que cada participante suba un contenido (imagen o vídeo) en las redes sociales citadas con el hashtag indicado (#YoClimACTuo). La publicación entre todas las redes sociales que logre más likes o “me gustas” recibirá un premio, y por tanto, depende de los likes que consiga. Es una acción sencilla, y puede ser creativa y divertida.

El premio consistirá en un conjunto de bombillas led y difusores de agua, que ayudarán a la reducción de emisiones y el ahorro de agua en el hogar, por valor de 100 €.

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Un análisis histórico muestra la contribución del regadío al cambio climático y el importante papel de las emisiones de metano de los embalses y balsas de riego

El regadío es una práctica milenaria en la región mediterránea, que permite multiplicar la productividad de la tierra y la diversidad de cultivos que pueden sembrarse. Estas características han condicionado una fuerte expansión del regadío asociada a la modernización agrícola en zonas mediterráneas, lo que ha permitido la especialización en productos de alto valor añadido como las frutas y hortalizas, así como la intensificación de cultivos típicos del secano mediterráneo como el olivar y el viñedo. En el caso de España, la superficie regada se ha multiplicado por más de 3 en el último siglo, y su producción por más de 5. Ello ha sido posible gracias a la implementación de nuevas tecnologías de riego que han permitido reducir el consumo de agua por hectárea regada, mediante sistemas de precisión como el riego por goteo. Por otro lado, los avances tecnológicos también han permitido aprovechar más recursos hídricos a través de múltiples vías: regulando la variabilidad de los caudales de los cursos de agua (mediante embalses y otras obras hidráulicas), extrayendo agua de capas profundas del subsuelo (mediante sondeos profundos y bombeos), derivando agua hacia cuencas con alto déficit hídrico (mediante trasvases), o incluso aprovechando el agua del mar (mediante desalinización).

Figura 1. Alberca tradicional y balsa moderna de regadío. Fotos: Jaime Vila Traver
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