Invitación a participar en la campaña de concienciación #YoClimACTuo

Contribuyendo a otras líneas de actuación del proyecto ClimACT (que detallamos más abajo), desde el Ciemat hemos lanzado este challenge en redes sociales (Instagram, Facebook, Twitter). Consiste en que cada participante suba un contenido (imagen o vídeo) en las redes sociales citadas con el hashtag indicado (#YoClimACTuo). La publicación entre todas las redes sociales que logre más likes o “me gustas” recibirá un premio, y por tanto, depende de los likes que consiga. Es una acción sencilla, y puede ser creativa y divertida.

El premio consistirá en un conjunto de bombillas led y difusores de agua, que ayudarán a la reducción de emisiones y el ahorro de agua en el hogar, por valor de 100 €.

El día 20 de junio publicaremos el ganador, con el que habrá que contactar a través de su cuenta en redes sociales para facilitar la dirección de envío del premio. Es una campaña abierta a todo el mundo, dirigida a alumnos de todas las edades, al público en general, familias, etc.

Por ello, os pedimos que participéis, compartáis y difundáis por mail o los canales disponibles la actuación:

Figura 1.- Campaña #YoClimACTuo

ClimACT- Actuando en la transición a una economía de bajo carbono en las escuelas. Desarrollo de herramientas de apoyo

El proyecto ClimACT tiene como objetivo apoyar la transición a una economía baja en carbono en las escuelas y cuenta con cuatro líneas principales de acción:

  • Desarrollar herramientas de apoyo a las decisiones que evaluarán e identificarán soluciones sostenibles para las escuelas, basadas en la gestión inteligente de los recursos, la energía renovable y el cambio de comportamiento;
  • Generar nuevos modelos de negocios y nuevas estrategias de gestión para las escuelas;
  • Crear herramientas educativas para crear conciencia en materia de bajas emisiones de carbono, con la asistencia de las tecnologías de la información y la comunicación;
  • Establecer una red temática en la región SUDOE, impulsada por una metodología Living Lab, que generará conciencia y capacitación, y fomentará un marco de comunicación entre los usuarios finales y las partes interesadas.

El proyecto se encuadra bajo el eje prioritario “Low Carbon Economy (LCE)” del programa Interreg SUDOE. El consorcio participante en el proyecto, es coordinado por IST (Instituto Superior Técnico, Universidade de Lisboa), y está formado por nueve entidades de cuatro países diferentes (España, Francia, Gibraltar y Portugal), entre los que hay centros de investigación, universidades, entidades privadas y entidades locales. Las nueve entidades que forman el consorcio son: ABAE, ISQ (Instituto de Soldadura e Qualidade), Edigreen, Universidad de Sevilla, Universidad de La Rochelle, Ayuntamiento de La Rochelle, Universidad de Gibraltar, CIEMAT e IST. Además, para la consecución de los objetivos se cuenta con la colaboración de 35 escuelas piloto, repartidas por todo el territorio ámbito del proyecto, las cuales han aportado información y han pueston en marcha actividades en los centros en el marco del proyecto. El término escuelas piloto se refiere a entidades educativas de los diferentes niveles, desde centros educativos (CE) de infaltil y primaria, a institutos de secundaria y bachillerato, e incluso algunas universidades.

Una de las actividades principales del proyecto ha sido el desarrollo de una herramienta de apoyo a decisiones formada por varios módulos. La Unidad de Análisis de Sistemas Energéticos del Departamento de Energía del CIEMAT ha desempeñado la tarea de elaborar los módulos de Análisis de ciclo de vida (ACV) y de Análisis coste-beneficio (ACB) de la herramienta de apoyo a la toma de decisiones. Esta herramienta permite a los centros evaluar su desempeño en términos de diversos impactos, así como valorar la implementación de acciones de mejora. Así mismo, la Unidad ha colaborado estrechamente con los centros educativos para recabar información, realizando actividades en los centros y, en general, actuando como enlace entre el resto de actividades y los centros educativos. Para el diseño de los módulos de ACV y ACB de la herramienta de apoyo se han utilizado casos de estudio en varias escuelas piloto. Se han agrupado las actividades de las escuelas/institutos en tres subsistemas: Operación y mantenimiento (O&M) del CE, actividades escolares y actividades que se realizan fuera del centro (movilidad- modo de transporte al centro y transporte- relacionado con las excursiones y trayectos para asistir a cursos realizados fuera del centro).

Figura 2.- Esquema análisis de los centros escolares

Los inventarios de cada CE se han realizado mediante la toma de datos específicos de cada emplazamiento para cada uno de los subsistemas. El inventario se ha llevado a cabo a través de encuestas a estudiantes y personal de los centros, así como mediante la realización de auditorías in situ.

El análisis se orientó hacia la identificación de actividades clave para centrar los esfuerzos y alcanzar los objetivos de la LCE y reducir los impactos ambientales negativos y los costos relacionados con la salud humana, los cultivos, la biodiversidad, los materiales y el cambio climático. Para la evaluación se han utilizado las categorías de impacto del ILCD recomendada por la Unión Europea. Os presentamos los resultados más significativos para algunas de las categorías de impacto presentados en el Congreso WWEM 2019. En el trabajo que se presenta a continuación se aplicó el Módulo de ACV y se calcularon las externalidades asociadas. Se usaron 5 casos de estudio basados en datos de 5 de las escuelas piloto (1 de Portugal y 4 de la Comunidad de Madrid).  Los datos de recabaron durante los cursos 2016-2017 y 2017-2018.

Figura 3.- Contribución al calentamiento global por centros educativos y subsistemas

El transporte y la movilidad son responsables de la mayoría de los impactos del cambio climático, siendo las salidas y excursiones en avión los principales contribuyentes, seguidos de la calefacción y la iluminación.

Figura 4.- Contribución a la salud humana (efectos cancerígenos y no cancerígenos) por centros educativos y subsistemas

La actividad educativa es un importante contribuyente a la toxicidad humana debido al consumo de tóner (fabricación química y volatilización de COVs) y a la producción de equipos (minería y procesamiento) en el caso de estudio con el mayor valor de este impacto. El transporte y la O&M de los edificios también generan impactos significativos.

Figura 5.- Costes externos por centros educativos y subsistemas

La cuantificación de los costes externos alcanza un valor de casi 80 €/año y estudiante. Una contribución importante de las salidas por transporte por carretera (NOx y partículas) y la calefacción.

De acuerdo a la metodología utilizada y los resultados hallados tras la aplicación en los casos de estudios se puede concluir que factores como la climatología, los recursos educativos utilizados en cada centro y las actividades especiales como los intercambios tienen una gran influencia en el desempeño ambiental de cada CE.

Para mayor información  consultar http://www.climact.net/publications/

Equipo de ClimACT – Ciemat – Madrid

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